Hilando Historias

Tonantzin

coatlicue, Germán Venegas
Arte+Cultura

Germán Venegas y su COATLICUE, madre de todos los dioses.

Germán Venegas es un reconocido artista plástico mexicano nacido en 1959 en la Magdalena Tlatlauquitepec, Puebla. Quién desde temprana edad (23 años) ha sido reconocido nacional e internacionalmente.

Para hablar sobre la impactante saga de pinturas de óleo de Germán Venegas “COATLICUE” es necesario conocer la historia de esta deidad y es que ella representa la vida y la muerte (dualidad), la madre Tierra y la fertilidad.

coatlicue, Germán Venegas
Coatlicue 18
Óleo sobre tela. 2010

COATLICUE con su cabeza doble de serpientes que simboliza la sangre y la fertilidad, sus garras en extremidades que representan el sol, su collar de manos, corazones y un cráneo aludiendo a la vida y la muerte, el sacrificio. Nos recuerda a la madre que cuida en todo momento a sus hijos y que es capaz de desgarrar cualquier impureza.

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Coatlicue, German Venegas
Coatlicue 34
Óleo sobre madera. 2012

En las pinturas de Germán Venegas COATLICUE observamos a nuestra madre Tonantzin, en distintas formas, desmembrada, en un plano casi abstracto y el cual al mismo tiempo refiere a los tiempos en los que vivimos. Una sociedad caótica incapaz de conjugar pero que se sabe, hijos de la misma naturaleza.

Coatlicue
Arte+Cultura

COATLICUE Tonantzin, nuestra madre.

Cuentan las leyendas mexicas que COATLICUE es la madre de la tierra, de las estrellas, la luna y el sol. Que es nuestra Tonantzin; madre de todos los dioses, la deidad que representa la vida, la muerte y la fertilidad.

COATLICUE en náhuatl “la que tiene su falda de serpientes” tuvo 400 hijos conocidos como Centzon Huitznáhuac y una hija; Coyolxauhqui. Un día, mientras COATLICUE barría, cayó del cielo una pluma y al guardarla entre su vientre quedó embarazada. Sus hijos, sintiéndose deshonrados y tan ingratos buscaron la muerte de su madre. Pero no contaban con el nacimiento de Huitzilopochtli, su hermano, quien se convirtió en guerrero y defendiendo a su madre dio muerte a los Centzon Huitznáhuac, convirtiéndoles en estrellas y a Coyolxauhqui la decapitó e hizo rodar su cuerpo por el Coatepétl (cerro de la serpiente, la montaña sagrada de los mexicas) y así se transformó en la luna. Huitzilopochtli fue entonces el más fregón del Altiplano Central, conocido como el dios del Sol.

huitzilopochtli, Coatlicue

La figura de COATLICUE es representada con cabeza bicéfela de serpientes coralillo símbolo de la sangre y fertilidad, con sus pechos caídos nos deja ver su figura materna, que ha amamantado y criado a cientos de hijos. Sus garras en manos y pies le servían para devorar toda injusticia y su collar adornado con manos, corazones y una cabeza nos recuerda los sacrificios realizados en aquellos tiempos. Así mismo, su falda llena de serpientes hace alusión a su nombre con el que se entrega fuerte, dadora de vida y al mismo tiempo devoradora de la humanidad.

Coatlicue, azteca, tonantzin
Foto vía MNAH

“Si la Coatlicue esta decapitada es porque representan a la Tierra desgarrada en el origen del tiempo, a la tierra que reclama sangre y corazones como lo simboliza la falda de serpiente, la Tierra que devora los hombres, como lo indican los brazos levantados y las garras amenazadoras, el cuerpo listo a saltar, el collar de trofeos; manos corazones y cabezas de muerte. La diosa muere dando vida; es por tanto una mujer heroica vestida de insignias propias de los guerreros. Si los flujos de sangre brotando del cuello se transforman  en serpientes, es porque las serpientes son la vida que se renueva, la fertilidad.”

-Michel Graulich